Un chiller es un equipo de refrigeración industrial o comercial cuya función principal es enfriar agua para climatización o procesos industriales.
Se compone de los siguientes elementos:
- Compresor: Es el “corazón” del chiller. Comprime el refrigerante y permite que circule por todo el sistema.
- Condensador: Disipa el calor que el refrigerante absorbe, ya sea hacia el aire o hacia el agua.
- Válvula de expansión: Regula el paso del refrigerante y reduce su presión antes de entrar al evaporador.
- Evaporador: Aquí el refrigerante absorbe el calor del agua, enfriándola para su uso en aire acondicionado o procesos industriales.
- Refrigerante: Fluido que transporta el calor dentro del sistema.
Sistema de control: Permite monitorear y regular la operación del chiller para un funcionamiento eficiente y seguro.
En conjunto, estos componentes trabajan para extraer el calor del agua y mantener una temperatura adecuada, garantizando eficiencia, confort y confiabilidad en distintos tipos de aplicaciones.
